FOXBOROUGH, Massachusetts,EE.UU. (AP) – Una vez que Tom Brady encuentra el funcionamiento óptimo en la ofensiva de los Patriots, ésta puede ser imparable.
Algunos de los mejores equipos de la NFL -Denver, Detroit, Cincinnati e Indianápolis- cayeron por al menos 22 puntos de diferencia ante los ahora monarcas de la Conferencia Americana.
Nueva Inglaterra está ya en el Super Bowl, donde se medirá a los Seahawks, campeones defensores, que en contraste tienen una férrea defensiva. Las cuatro derrotas de Seattle en la campaña fueron por 22 puntos, pero en forma acumulada.
«Es una increíble unidad defensiva», reconoció el coordinador ofensivo delos Pats, Josh McDaniels. «Ellos pueden quitarte el balón. Pueden capturar a tu quarterback. Pueden frenar los acarreos. Será un desafío formidable».
Tan sólo hay que recordar lo que le ocurrió a Denver, aplastado 43-8 por los Seahawks en el Super Bowl anterior.
Nueva Inglaterra viene de arrollar a los Colts, por 45-7 en la final de la Conferencia Americana.
«Es maravilloso imponer tu voluntad contra un equipo», alardeó el receptor Brandon LaFell en medio del ambiente festivo en los vestuarios. «Y eso fue lo que hicimos toda la noche».
Ahora, los Pats van a Glendale, Arizona, donde buscarán su cuarto título del Super Bowl y el primero en 10 años.
«Los coaches nos preparan para lo que necesitamos a fin de conseguir el triunfo», indicó el fullback James Develin.
Esa preparación incluiría acciones inusitadas. El domingo, Develin atrapó un pase de una yarda para anotar, su undécima recepción en 37 partidos dentro de la NFL.
Y Cameron Fleming, integrante de la línea ofensiva, fue habilitado como receptor casi 30 veces contra Indianápolis.


