Desde 1999 hasta 2014, el déficit de la balanza comercial de bienes de la economía de la República de Haití con la de Estados Unidos describe una curva descendente de más de 34,0% a casi 16,0% del valor del intercambio mercantil, igual a la suma de los valores exportado e importado.
Asimismo, entre 2011 y noviembre de 2014, el saldo negativo del comercio de bienes de la República de Haití con Estados Unidos ha tendido a bajar de 17.58% a 16.30% del total de las transacciones mercantiles, tras el pico de 37,38% alcanzado en 2010, como resultado de la subida de 52,91% a 1,209 de 790 millones de dólares de las importaciones y la bajada de 0,24%, de 552 a 550 millones de las exportaciones, por motivo de la emergencia nacional y económica derivada del terremoto ocurrido el 12 de enero de dicho año.
Los datos son planteados por el Observatorio Domínico- haitiano del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), que expresa que a partir de 2011, cada mes y año, el valor exportado de mercaderías haitianas registró un crecimiento más que proporcional que el importado y, por consiguiente, se cierra la brecha haitiano-americana del canje de productos mercantiles.
Cita que de enero a noviembre de 2014, en comparación con igual lapso de 2013, el monto de las exportaciones ascendió 6.69%, a US$834 millones de US$782, mientras que el de las importaciones apenas escaló 1.13% de US$1,146 a US$1,159 millones. De ahí que el saldo deficitario bajara 10,82% a US$325 de US$364 millones.
En este proceso de declinación de los números rojos del comercio bilateral, las autoridades estales de Haití no han dejado de bloquear las importaciones de mercaderías mediante la imposición unilateral en las aduanas con trabas burocráticas, medidas no arancelarias y cobros de costosas comisiones ilegales, apunta el Observatorio, destacando que al mismo tiempo han aprovechado las facilidades exportadoras brindadas por la administración gubernamental de Estados Unidos, tales como el permiso concedido a corporaciones comerciales americanas de comprar por lo menos 1,0% de sus existencias de piezas de vestir a empresarios haitianos.
Resalta que en tanto el gobierno de Haití ejecute políticas contrarias al desarrollo de la industria y agricultura, el mejoramiento del nivel y calidad de vida de los cuentapropistas y asalariados y la institucionalización democrática del país, la economía nacional contará con un sistema de producción con reducida tasa de productividad y escasa capacidad competitiva de sus plantas industriales y haciendas agrarias, de forma tal que el incremento del Producto Interno Bruto (PIB) no podrá apoyarse en gran medida en las exportaciones de mercancías.


