Es una realidad que cada vez más las pantallas de diversos objetos y herramientas de trabajo, tales como computadores, smartphones y tabletas, ocupan un lugar de protagonismo en la vida cotidiana de las personas. Y también es cierto que la inclusión de estas tecnologías se traduce en un avance importante en las comunicaciones y en la agilización del trabajo cotidiano.
Sin embargo, el uso excesivo de estos aparatos aumenta las posibilidades de desarrollar estrés visual o astenopia, patología catalogada como el síndrome del mundo contemporáneo, ya que se trata de un conjunto de síntomas provocados por la alta exposición de los ojos a dichos objetos.
De hecho, la fatiga visual es ya una afección reconocida por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) dentro del grupo de enfermedades laborales; y diversos estudios estiman que esta patología constituye el problema laboral más frecuente en los países desarrollados, sin duda por el uso extendido de la visión próxima y las pantallas digitales en los centros de trabajo.
Parpadear para lubricar
Ver es una actividad en la que se hace necesaria la conjunción de muchos y variados factores. Algunas veces, aunque la agudeza visual es correcta, hay sensación de que la visión no es cómoda, sobre todo, en distancias cortas. En ciertos casos es debido a la astenopia. A pesar de que este término significa visión escasa, no se refiere a la disminución de la función visual propiamente, sino a las molestias causadas por un esfuerzo voluntario del aparato visual para acomodar y ajustar la vista.
Según los expertos, las personas que trabajan con pantallas disminuyen considerablemente su parpadeo, el cual tiene como principal función lubricar el ojo y su ritmo normal es de 10 veces por minutos; al bajar ese ritmo, la superficie ocular se seca y se genera ardor.
Por otra parte, quienes trabajan frente a un computador lo hacen a 60 centímetros de distancia, lo que genera un esfuerzo ocular importante en la estructura óptica del ojo, ya que este se encuentra expuesto a jornadas laborales de ocho horas.


