ISLAMABAD, 16 de diciembre.- Pakistán vive hoy una de sus jornadas más sangrientas de los últimos años luego de que un grupo de talibanes asesinaran a por lo menos 126 personas, la mayoría niños y adolescentes estudiantes, durante el asalto a un colegio militar en la ciudad de Peshawar.
Muchos de los alumnos fueron ejecutados de una bala en la cabeza, indicó el ministro provincial de Información, Mushtaq Ghani.
Según testigos, una fuerte explosión sacudió la escuela pública, tras lo cual los atacantes – que ingresaron en el establecimiento vestidos de militares -, fueron aula por aula disparando a los estudiantes, dejando a decenas de heridos.
Después de más de cinco horas de iniciado el ataque, el ejército paquistaní logró abatir a los seis asaltantes que perpetraron la matanza, anunciaron las autoridades.
Uno de los estudiantes heridos, Abdulá Yamal, dijo que estaba con un grupo de chicos de 8vo, 9no y 10mo grado que estaban recibiendo instrucción y formación de primeros auxilios con un grupo de médicos del ejército paquistaní cuando estalló la violencia.
Yamal, que recibió un disparo en la pierna, contó que cuando comenzaron los disparos nadie sabía que estaba pasando.
Mudassar Abbas, asistente del laboratorio de la escuela, dijo que algunos estudiantes estaban en una celebración cuando comenzó el ataque.
Otro estudiante que sobrevivió a la acción dijo que los soldados entraron a rescatar a los alumnos durante un momento de calma entre los disparos.
El movimiento islamista de línea dura Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP) en seguida se adjudicó la responsabilidad del ataque.
El TTP, principal grupo islamista del país, es una organización cercana a Al Qaida, que se enfrenta al gobierno desde 2007.


