Panorama Nacional. El presidente Luis Abinader llevó este miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas una de las posiciones que República Dominicana ha reiterado con mayor insistencia frente a la crisis haitiana: el país seguirá protegiendo su frontera y aplicando sus leyes migratorias, pero no asumirá una crisis que, sostuvo, debe resolverse dentro de Haití.
“No existe una solución dominicana a la crisis haitiana”, afirmó Abinader durante su discurso ante el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la ONU.
“Seguiremos protegiendo nuestras fronteras, aplicando nuestras leyes migratorias y fortaleciendo y equipando nuestras fuerzas armadas”, declaró.
Abinader situó la crisis haitiana como un asunto de seguridad nacional para República Dominicana, al tiempo que defendió las acciones que el país ha desarrollado frente al deterioro de la seguridad en el territorio vecino.
Recordó que desde 2021 República Dominicana ha advertido en distintos foros internacionales que la situación haitiana representa una amenaza para la paz y la seguridad de la región y, particularmente, para el territorio dominicano.
“La solución de Haití está en Haití”
El presidente insistió en que la respuesta internacional debe producirse dentro del territorio haitiano y estar orientada a recuperar las condiciones que permitan a sus ciudadanos reconstruir su país. “La solución de Haití está en Haití”, expresó.
También planteó que, cuando existan las condiciones, los haitianos puedan volver a ejercer su derecho al voto, después de casi una década sin elecciones nacionales.
RD defiende sus acciones
Abinader sostuvo que República Dominicana no se ha limitado a formular llamados internacionales frente a la crisis, sino que ha participado en distintas acciones de apoyo a la respuesta internacional.
Mencionó la contribución del país al consenso que permitió aprobar la resolución 2793 del Consejo de Seguridad, el aporte financiero proporcional al fondo fiduciario de la fuerza autorizada para Haití, la facilitación de tránsito y logística desde territorio dominicano y la instalación de una oficina de apoyo de Naciones Unidas.
También señaló la cooperación dominicana con el régimen de sanciones y la atención en hospitales del país al personal de la misión.
“Lo hemos hecho porque esta es, ante todo, una cuestión de seguridad nacional”, afirmó.
El presidente cerró su posición con una advertencia sobre el límite que, según dijo, República Dominicana establece frente a la crisis: el país puede cooperar, pero no sustituir a Haití ni asumir una responsabilidad que corresponde a ese Estado y a la comunidad internacional.



