Las condiciones de trabajo del hospital infantil Robert Reid Cabral han mejorado, aunque el director del centro admite que los dos problemas que les siguen afectando son las filtraciones en algunas áreas y la climatización.
Después del revuelo que causó la muerte de once niños en el hospital durante un fin de semana y las 120 fallas que se detectaran en toda la planta física, José Miguel Ferreras expresó ayer que el nosocomio funciona con normalidad.
“Aquí tenemos el oxígeno 100%, estamos pagando toda la deuda que está aquí”, aseguró al declarar que la misma es de RD$35 millones, de los cuales hay una parte que la saldará el Ministerio de Salud Pública. Asimismo, aseveró que las muertes de infantes se han reducido en comparación con otras semanas.
El galeno reconoció que hay algunos departamentos médicos con filtraciones grandes y que impera el problema de la climatización, debido a la falta de algunos aire acondicionados que se han dañado por el salitre. No obstante, manifestó que cuenta con los recursos suficientes para atender los problemas que lleguen al centro de asistencia.
“Pero los servicios están fluyendo muy bien. Se están manejando todos los problemas que quedan, todos los médicos se están integrando a sus trabajos, todo el personal de salud está trabajando de manera satisfactoria. Los pacientes hasta ahora no tienen ningún problema”, alegó Ferreras.
Según las labores de trabajo, el director especificó que se están corrigiendo las filtraciones del área de nutrición, para luego pasar a las otras que son de menor relevancia.
“Hay un personal que trabaja los fines de semana, los servicios se distribuyen, tenemos médicos pediatras fijos en el área de emergencia y todos los residentes distribuidos en la planta física. Además, tenemos un médico ayudante de especialidad que le da seguimiento al trabajo de los médicos residentes”, explicó.

