Las carencias de todo tipo que desde hace meses arrastra el Hospital Infantil Arturo Grullón de esta ciudad, lo ponen casi en similar situación a la del Robert Reid Cabral de la capital, con la excepción de las muertes masivas de infantes, que escandalizaron al país hace una semana.
Esa situación llevó a su personal de enfermería a durar tres semanas de protestas con paros de labores, marchas por calles y avenidas y piquetes, para llamar la atención de las autoridades de Salud Pública, mientras la población de menores ingresos que acude en busca de asistencia facultativa sufre toda clase de dificultades.
La pasada semana y luego de las paralizaciones y protestas del personal de enfermería, dirigido por el Sindicato Nacional que en esta ciudad coordina Silvano Gerardino, se reunieron con el entonces ministro de Salud Pública, Freddy Hidalgo, (destituido por el presidente Danilo Medina el pasado viernes) y llegaron a un acuerdo para mejorar las condiciones del centro.
Las autoridades del hospital pediátrico que atiende a pacientes de toda la región del Cibao, encabezadas por Rosa María Morel, reconocen las precariedades con que opera el centro asistencial público.

