El Partido de la Liberación Dominicana (PLD), desde su accionar como partido político y desde el gobierno, ha ido cumpliendo con los propósitos de su fundación, trazados por su fundador, el profesor Juan Bosch, precisó Franklin Almeyda al participar en la Mesa del Dialogo de la JPLD, que cada semana organiza la Juventud del Partido de la Liberación Dominicana.
Almeyda, como conferencista invitado, abordó el tema “El Golpe de Estado a Juan Bosch y la participación de la Juventud”, ante un público mayoritariamente de jóvenes que abarrotó el salón de recepciones de la Casa Nacional del PLD, sus balcones y escalinata.
El también miembro del Comité Político peledeísta apoyó su exposición, de aproximadamente una hora, con documentos de la época e imágenes que se presentaron en pantalla gigante.
Respondió afirmativamente a la pregunta de si el PLD había cumplido con los propósitos originarios de esa organización, fundada en diciembre del año 1973, diez años después del golpe de Estado al gobierno constitucional del Profesor Juan Bosch.
Franklin Almeyda recordó que dos fueron los propósitos esenciales del PLD al momento de fundarse. Uno, completar la obra inconclusa del patricio, Juan Pablo y Duarte y un segundo objetivo de sustentar y defender los derechos de los ciudadanos y ciudadanas de la República Dominicana y de los seres humanos del mundo.
Refirió que cuando Duarte funda la República, lo que hace es proclamarla y los sectores conservadores, “atrasados” no le dieron tiempo para que organizara el Estado, bajo los esquemas imperantes en ese entonces en Europa en donde estudió.
“Completar la obra de Duarte es lo que viene realizando el Partido de la Liberación Dominicana cuando moderniza el Estado dominicano”, dijo Almeyda poniendo de ejemplo la promulgación de la Constitución del año 2010, la que coloca como modelo de modernización formal del Estado dominicano.
Refirió que la carta magna que nos rige se hizo apoyar en la Constitución del año 1963, promulgada en el gobierno del Profesor Juan Bosch, derogada por el golpe de Estado al gobierno constitucional que la promulgó.
En torno al golpe septembrino del 63, Almeyda dijo que se originó desde dos ámbitos; el externo, a propósito de la Guerra Fría entre los Estados Unidos y la desaparecida Unión Soviética y uno interno o nacional, que encontró de aliado en el ámbito internacional, representado en grupos oligárquicos locales, interesados en tener para sí las empresas propiedades del tirano Rafael Leónidas Trujillo, que pasaron a ser patrimonio del Estado.
Denunció Franklin Almeyda en su exposición, que desde el Pentágono se actuó exigiendo los gobiernos democráticos de Latinoamérica, en ese entonces, persiguieran, maltrataran y enviaran a las cárceles a los que se expresaban como revolucionarios simpatizantes del socialismo y de la revolución cubana, presión que rechazó el Profesor Juan Bosch, deviniendo entonces en el golpe de Estado.

