El ministro de Interior y Policía, José Ramón Fadul, se mostró ayer de acuerdo con el desarme de la población, no solamente de inmigrantes haitianos sino también de todos los que posean armas ilegales dentro del territorio nacional.
De igual manera, se expresó el jefe de la Policía Nacional, mayor general Manuel Castro Castillo, quien dijo que realizan operativos permanentes para desarmar a todo aquel que posea arma de fuego de manera ilegal, haitiano o dominicano, en el barrio 27 de Febrero, donde el pasado sábado una turba de haitianos atacó a la Policía Nacional y agredió a una periodista y dos camarógrafos de noticias, en protesta por la muerte de un compatriota que recibió un disparo de manos de un agente.
Fadul dijo que se realizan operativos de manera permanente y que la Policía Nacional está actuando para desarmar esas personas y someterlas a la justicia. Reiteró que están regularizando a ciudadanos extranjeros, pero que aquellos que no se ajusten al plan cuando termine de aplicarse, ten- drán que regresar a su país.
De igual modo, Castro Castillo dijo que están coordinando acciones con la Dirección Central de Inteligencia Delictiva y con la Dirección Central de Investigaciones Criminales, para adoptar las medidas pertinentes y trabajar junto al ministerio público en los allanamientos correspondientes.
Expresó que luego del incidente en el barrio 27 de Febrero designó al inspector general de la Policía para hacer las investigaciones correspondientes.
Dijo que el segundo teniente José Suriel Díaz, acusado de matar a Jassainte Cedyeu, fue puesto a disposición de la justicia y suspendido de sus funciones.
“Esto trajo una indignación a una gran cantidad de haitianos que residen en esa zona y hubo un enfrentamiento con miembros de la Policía”, sostuvo.

