{"id":104589,"date":"2020-10-30T17:21:45","date_gmt":"2020-10-30T17:21:45","guid":{"rendered":"https:\/\/informativoaldia.com\/v2\/?p=104589"},"modified":"2020-10-30T17:21:48","modified_gmt":"2020-10-30T17:21:48","slug":"hipolito-mejia-resalta-el-papel-de-los-jesuitas-en-el-desarrollo-educativo-y-tecnico-del-pais","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/informativoaldia.com\/?p=104589","title":{"rendered":"Hip\u00f3lito Mej\u00eda resalta el papel de los Jesuitas en el desarrollo educativo y t\u00e9cnico del pa\u00eds"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Santo Domingo. &#8211;<\/strong>El ex presidente Hip\u00f3lito Mej\u00eda destac\u00f3 el papel protag\u00f3nico en la educaci\u00f3n t\u00e9cnico vocacional y en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, realizados por la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas desde su instalaci\u00f3n en el pa\u00eds en 1934,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">al presentar el libro \u201cInstituto Polit\u00e9cnico Loyola, sesenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s\u201d \u201cLa vida y peripecias de una escuela modelo\u201d El ex mandatario dijo que: \u201cHoy, sesenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de iniciarse la vida de esta instituci\u00f3n, a la cual quiero y a la cual agradezco, me siento especialmente honrado de que se me haya brindado la oportunidad de presentar este importante libro, escrito por el padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez, el cual recoge la vida y peripecias de lo que \u00e9l llama con mucha propiedad, una escuela modelo\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al ponderar la cualidades intelectuales y religiosas del d padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez es, afirm\u00f3 que, sin lugar a dudas, el historiador m\u00e1s consistente sobre la trayectoria de los jesuitas en la Rep\u00fablica Dominicana. En efecto, sus dos vol\u00famenes sobre los jesuitas en el pa\u00eds, publicados entre 1988 y 1990, constituyen un referente obligatorio para entender este nuevo libro sobre el discurrir del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sobre el libro, el exmandatario dijo: \u201cEl libro que hoy presentamos est\u00e1 dividido en seis cap\u00edtulos y un ap\u00e9ndice documental que, juntos, permiten al lector seguir la narrativa de un proceso donde participan personas e instituciones en contextos hist\u00f3ricos muy particulares y complejos. Pienso que el autor ha construido esa narrativa con especial destreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resalt\u00f3 que el punto de partida de ese relato se sit\u00faa en el per\u00edodo 1951-1953.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn efecto, es bueno recordar que el establecimiento de los jesuitas en el pa\u00eds se hace definitivo a partir de la misi\u00f3n fronteriza que, empezando en el a\u00f1o 1934, comenz\u00f3 a configurarse en la l\u00ednea noroeste, particularmente en Montecristi, Guayub\u00edn, Dajab\u00f3n y Sabaneta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A seguidas, se copia el texto completo de la presentaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMe siento muy contento de participar en este acto, en ocasi\u00f3n de presentar el contenido y la significaci\u00f3n del libro Instituto Polit\u00e9cnico Loyola: 67 a\u00f1os despu\u00e9s. La vida y peripecias de una escuela modelo, de la autor\u00eda del padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMeses atr\u00e1s, tuve el privilegio de recibir la invitaci\u00f3n para escribir la presentaci\u00f3n de este importante libro. En esa presentaci\u00f3n se\u00f1al\u00e9 algo que hoy reitero con mucha satisfacci\u00f3n: que mi educaci\u00f3n en las aulas del querido Loyola ha sido determinante, tanto en mi vida personal como en mi trayectoria de hombre p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez es, sin lugar a dudas, el historiador m\u00e1s consistente sobre la trayectoria de los jesuitas en la Rep\u00fablica Dominicana. En efecto, sus dos vol\u00famenes sobre los jesuitas en el pa\u00eds, publicados entre 1988 y 1990, constituyen un referente obligatorio para entender este nuevo libro sobre el discurrir del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl libro que hoy presentamos est\u00e1 dividido en seis cap\u00edtulos y un ap\u00e9ndice documental que, juntos, permiten al lector seguir la narrativa de un proceso donde participan personas e instituciones en contextos hist\u00f3ricos muy particulares y complejos. Pienso que el autor ha construido esa narrativa con especial destreza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl punto de partida de ese relato se sit\u00faa en el per\u00edodo 1951-1953.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn efecto, es bueno recordar que el establecimiento de los jesuitas en el pa\u00eds se hace definitivo a partir de la misi\u00f3n fronteriza que, empezando en el a\u00f1o 1934, comenz\u00f3 a configurarse en la l\u00ednea noroeste, particularmente en Montecristi, Guayub\u00edn, Dajab\u00f3n y Sabaneta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsa Misi\u00f3n, como bien lo establece el padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez, ten\u00eda como objetivo lograr \u201cla nacionalizaci\u00f3n de distintas regiones fronterizas a partir del cultivo del amor a la tierra, la difusi\u00f3n del idioma castellano, el respeto a las autoridades constituidas legalmente, en la observaci\u00f3n estricta de las leyes, y en la celebraci\u00f3n de las fiestas patrias\u201d, entre otras dimensiones de lo que en esa \u00e9poca se entend\u00eda como la correcta identidad dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cRecordemos que estamos hablando del inicio del r\u00e9gimen autoritario que desde el a\u00f1o 1930, encabez\u00f3 Rafael Le\u00f3nidas Trujillo Molina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDe manera, pues, que cuando los primeros jesuitas llegan a San Crist\u00f3bal, lo hacen, en gran medida, como parte de las iniciativas del gobierno dominicano a favor de la educaci\u00f3n t\u00e9cnica. Es de justicia destacar que una buena parte de esos jesuitas proced\u00eda principalmente de Espa\u00f1a y Cuba, pa\u00edses con un nivel de desarrollo muy superior al nuestro, en ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u00bfPor qu\u00e9 se cre\u00f3 el Instituto Polit\u00e9cnico Loyola?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl autor nos dice que ya para el a\u00f1o 1947, en este lugar donde nos encontramos, exist\u00eda un complejo de seis edificios que estaban llamados a ser parte del Instituto Agr\u00edcola Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor razones que el autor tambi\u00e9n explica, ese instituto nunca lleg\u00f3 a funcionar, pero los edificios pasaron a ser utilizados como sede de la Secretar\u00eda de Estado de Agricultura, Pecuaria y Colonizaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs en ese contexto que, en el a\u00f1o 1951, el padre Luis Gonz\u00e1lez-Posada, propone al presidente Trujillo replicar en ese lugar el modelo de la Escuela Obrera que dirig\u00eda la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en La Habana, Cuba.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese es un momento crucial de la narrativa, por el hecho de que entra en el escenario una figura fundamental para entender la historia del Loyola. Me refiero, por supuesto, al padre \u00c1ngel Arias Juez, quien era el director de dicha escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl padre Arias Juez, graduado de ingeniero el\u00e9ctrico, hab\u00eda constatado en Cuba, pa\u00eds que a la saz\u00f3n ten\u00eda un nivel de desarrollo muy destacado en Am\u00e9rica Latina, que la formaci\u00f3n de profesionales y t\u00e9cnicos de alta calificaci\u00f3n era una condici\u00f3n necesaria para garantizar la sostenibilidad del desarrollo de los pa\u00edses.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo es coincidencia, pues, que las carreras que se consideraron vitales para ser impartidas en el Loyola, en ese momento, fueran mec\u00e1nica di\u00e9sel, radio y televisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs bueno destacar, adem\u00e1s, que en ese pensum original no se hac\u00eda menci\u00f3n de la agronom\u00eda, aunque posteriormente la misma ser\u00eda incorporada con un rol protag\u00f3nico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodos esos esfuerzos, dirigidos por el padre Arias Juez, y con el apoyo directo y personal del presidente Trujillo, desembocaron en la inauguraci\u00f3n del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola el 24 de octubre de 1952, iniciando las clases el d\u00eda 3 de noviembre de ese mismo a\u00f1o, con una matr\u00edcula de 691 estudiantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cComo indica el autor, la visi\u00f3n educativa de los jesuitas fundadores del Loyola, al tiempo de procurar la rigurosa formaci\u00f3n de t\u00e9cnicos altamente calificados, tambi\u00e9n enfatizaba la educaci\u00f3n en valores trascendentes, tales como la moral, la \u00e9tica, la solidaridad y el amor a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEse prop\u00f3sito requiri\u00f3 la contrataci\u00f3n de profesores extranjeros altamente calificados, ya que el pa\u00eds no contaba con recursos de ese perfil.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs por eso que, como indica el padre S\u00e1ez, \u201ca fines de 1953 se contrataron ocho profesores, en su mayor\u00eda espa\u00f1oles, al tiempo que se reforzaba el personal de la escuela de agronom\u00eda con tres especialistas en las ramas de qu\u00edmica, horticultura y veterinaria\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs esa educaci\u00f3n la que impact\u00f3 de manera inmediata la vida de San Crist\u00f3bal y sus zonas aleda\u00f1as, especialmente, porque fueron creadas las condiciones para que parte de los estudiantes residiera como internos en los dormitorios, mientras que otros pod\u00edan acogerse a un r\u00e9gimen de semi-internado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn adici\u00f3n, se estableci\u00f3 el transporte gratuito de estudiantes en autobuses del Loyola y se adopt\u00f3 el novedoso modelo de cursos nocturnos para obreros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEso permiti\u00f3 que estudiantes de escasos recursos econ\u00f3micos pudieran recibir una educaci\u00f3n t\u00e9cnica que, adem\u00e1s de permitirles su movilidad social, fortaleciera el desarrollo de los sectores productivos de ese momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos jesuitas tuvieron la visi\u00f3n de dividir la estructura acad\u00e9mica en dos ciclos: escuelas preparatorias y escuelas t\u00e9cnicas. Ese modelo sirvi\u00f3 para que a las carreras t\u00e9cnicas ingresaran estudiantes bien formados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAunque, como vimos antes, la carrera de agronom\u00eda no formaba parte del pensum original del Loyola, para el a\u00f1o 1954 esa carrera empieza a convertirse en una carrera l\u00edder. A eso contribuy\u00f3, significativamente, el traspaso al polit\u00e9cnico de terrenos pertenecientes a la Secretar\u00eda de Estado de Agricultura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna persona que jug\u00f3 un papel fundamental en la consolidaci\u00f3n y expansi\u00f3n de la escuela agropecuaria del Loyola fue el ingeniero Andr\u00e9s M. Vloebergh, de nacionalidad francesa, quien dirigi\u00f3, con destacada competencia, el equipo de t\u00e9cnicos especialistas de esa escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl resultado del esfuerzo de todas estas personas, dominicanos y extranjeros fue la celebraci\u00f3n, el 13 de junio de 1958, de la primera graduaci\u00f3n colectiva del Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDe esos 19 egresados, siete eran peritos agr\u00f3nomos, y doce, peritos industriales en las \u00e1reas de motores di\u00e9sel, radio y televisi\u00f3n, electricidad, fundici\u00f3n y automovilismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn dato curioso es que esa graduaci\u00f3n colectiva estuvo precedida por la investidura, el 26 de mayo de 1956, de Gerardo Peralta Lebr\u00f3n, quien se gradu\u00f3 en solitario, como el primer t\u00e9cnico industrial egresado de esta instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Para confirmar la certeza de la visi\u00f3n jesuita sobre este centro educativo, debemos destacar, como bien lo hace el autor, que esos graduados encontraron trabajo r\u00e1pidamente, tanto en el gobierno como en empresas privadas!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cOtro hecho a resaltar es que, desde esa primera graduaci\u00f3n hasta la fecha, una parte de los egresados se ha convertido en profesores e instructores en las mismas aulas donde antes se forjaron.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTambi\u00e9n conviene destacar que, al salir de estas aulas, los egresados no olvidaron a la instituci\u00f3n que los form\u00f3, sino que desde el inicio dieron el paso de crear la Asociaci\u00f3n de Antiguos Alumnos del Loyola, que fue la g\u00e9nesis de la hoy Fundaci\u00f3n Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA los fines de entender mejor el significado de los hechos que acabamos de narrar, es importante dar una mirada a lo que era la Rep\u00fablica Dominicana en aquel momento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPara empezar, la poblaci\u00f3n nacional estaba constituida por dos millones doscientos mil habitantes, de los cuales, cerca del 77% viv\u00eda en la zona rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa econom\u00eda dominicana se sosten\u00eda, principalmente, en el sector primario, es decir, la agricultura, la ganader\u00eda, la industria maderera, y la pesca, entre otros. Una industria fundamental era la formada por los ingenios azucareros. Asimismo, el tabaco, el arroz, el caf\u00e9 y el cacao eran cultivos que generaban ingentes empleos, teniendo adem\u00e1s una din\u00e1mica comercial muy activa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn ese mundo rural dominicano, al tiempo que hab\u00eda latifundios, cientos de miles de familias viv\u00edan en una econom\u00eda de autoconsumo, en peque\u00f1os predios rurales distribuidos por toda la geograf\u00eda nacional. Una gran parte de los estudiantes que ven\u00edan al Instituto Loyola proced\u00edan de ese mundo rural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cObviamente, ese contexto hist\u00f3rico es inseparable del r\u00e9gimen pol\u00edtico vigente. Es decir, viv\u00edamos en un r\u00e9gimen autoritario y personalista encabezado por Rafael Le\u00f3nidas Trujillo, y esa figura pol\u00edtica ten\u00eda en la ciudad de San Crist\u00f3bal una de sus principales bases de operaciones, con una vigilancia meticulosa de todo lo que all\u00ed ocurr\u00eda, y obviamente, esa presencia de Trujillo en la vida cotidiana de San Crist\u00f3bal, ten\u00eda un impacto directo en la relaci\u00f3n de los jesuitas que dirig\u00edan el Loyola con todas las instituciones del Estado dominicano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn ese contexto de autoritarismo era necesario que los jesuitas del Loyola, para poder convivir en el r\u00e9gimen y adelantar su proyecto, tuvieran que flexibilizar sus demandas, al tiempo de preservar sus principios \u00e9ticos y religiosos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor todas esas razones, durante la mayor parte del r\u00e9gimen trujillista, el Loyola casi siempre pudo disponer del presupuesto necesario para desarrollar ese proyecto educativo. Sin embargo, el autor de este libro afirma que, a partir del a\u00f1o 1957, justo el a\u00f1o en que yo ingres\u00e9 a esta instituci\u00f3n, el presupuesto \u201cinici\u00f3 una curva descendente\u201d. Por tal motivo, el polit\u00e9cnico en ese a\u00f1o solicit\u00f3 \u201cque su personal pasara a la n\u00f3mina del Estado, como los dem\u00e1s empleados p\u00fablicos, pensando en la posibilidad de hacer algunos ahorros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas limitaciones presupuestarias que pudieron presentarse durante esos a\u00f1os, fueron cubiertas, en gran medida, por la austeridad y las destrezas gerenciales que caracterizan a los miembros de la Orden de los Jesuitas. Sin embargo, esa relativa seguridad financiera cambi\u00f3 a partir del 30 de mayo de 1961, cuando desapareci\u00f3 f\u00edsicamente Trujillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl autor dedica un cap\u00edtulo bajo el t\u00edtulo \u201cEl Largo Camino de la Estabilidad (1962-1974)\u201d para informarnos de todo lo que hizo la direcci\u00f3n del Loyola para enfrentar con \u00e9xito los desaf\u00edos que impon\u00eda su nuevo relacionamiento con el Estado, y con la sociedad en sentido general.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPara empezar, en el a\u00f1o 1961, con la ca\u00edda de la dictadura, se abren las puertas hacia la construcci\u00f3n de la democracia dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cObviamente, esos aires de libertad tambi\u00e9n llegaron al estudiantado del polit\u00e9cnico, creando as\u00ed iniciativas estudiantiles que en muchos casos se tornaban contestatarias y dif\u00edciles de manejar para los jesuitas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn ejemplo ilustrativo es lo que el autor llama \u201cla primera acci\u00f3n simb\u00f3lica contra el Polit\u00e9cnico por parte de los mismos alumnos\u201d consistente en la destrucci\u00f3n del busto de Trujillo ubicado a la entrada del auditorio menor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn ese contexto, el polit\u00e9cnico, ahora teniendo como rector al padre Silvio Gonz\u00e1lez, quien sustituy\u00f3 al padre Arias en el a\u00f1o 1962, inicia un proceso de mejora de su planta f\u00edsica, el cual incluy\u00f3 la construcci\u00f3n de una biblioteca p\u00fablica, de la escuela primaria Loyola y el inicio de un proyecto de vivienda para beneficiar a los empleados y profesores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodo eso fue acompa\u00f1ado de un incremento notable del personal jesuita.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn esa nueva etapa, vale destacar el hecho de que se consolida el peso espec\u00edfico de la carrera de agronom\u00eda en el Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn efecto, la instituci\u00f3n recibi\u00f3 una importante cantidad de terrenos, en su mayor\u00eda de vocaci\u00f3n agr\u00edcola, para actividades de capacitaci\u00f3n e investigaci\u00f3n en esa \u00e1rea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl Polit\u00e9cnico Loyola se convirti\u00f3 as\u00ed en la instituci\u00f3n por excelencia para el estudio de las ciencias agr\u00edcolas en el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn hecho que el autor examina de manera muy meticulosa es el impacto de los procesos propiamente pol\u00edticos, derivados de la guerra civil de abril de 1965, en la vida acad\u00e9mica del Loyola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEjemplo de ese impacto es la propuesta hecha en el a\u00f1o 1968 por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), a los fines de revisar el curr\u00edculo y la estructura administrativa de esta instituci\u00f3n. Esa propuesta nunca se materializ\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs importante anotar, como bien lo se\u00f1ala el autor, que, en ese momento, el estudiantado del polit\u00e9cnico asume un rol protag\u00f3nico sin precedentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEse activismo estudiantil deriv\u00f3 en conflictos internos entre los estudiantes organizados en su asociaci\u00f3n, as\u00ed como entre los profesores y la direcci\u00f3n de la instituci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn el contexto de efervescencia pol\u00edtica que viv\u00eda el pa\u00eds, ese conflicto interno lleg\u00f3 a unos niveles de tal magnitud que los jesuitas se llegaron a plantear la opci\u00f3n de entregarle la direcci\u00f3n del polit\u00e9cnico al Estado. Esa propuesta, felizmente, nunca lleg\u00f3 a materializarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSuperado ese per\u00edodo de inestabilidad, la etapa comprendida entre 1974 y 1993 es examinada por el autor como el equivalente a una \u00e9poca de consolidaci\u00f3n institucional, expansi\u00f3n curricular, b\u00fasqueda de sostenibilidad presupuestaria y desarrollo cient\u00edfico del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola, as\u00ed como de una nueva articulaci\u00f3n con la econom\u00eda y la sociedad dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cTodos esos esfuerzos de los padres jesuitas, as\u00ed como de los egresados de esta instituci\u00f3n sirvieron para dar un salto cualitativo en el estatus del Loyola dentro de la comunidad acad\u00e9mica dominicana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAs\u00ed, en el a\u00f1o 1986 se iniciaron las gestiones para que se reconociese al Loyola como un centro de educaci\u00f3n superior que se ajustaba a las normas establecidas por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEs en el a\u00f1o 1992 cuando se hace una revisi\u00f3n a fondo del curr\u00edculo y se definen pol\u00edticas para aumentar el n\u00famero de egresados y reducir la deserci\u00f3n de los estudiantes. Eso pudo lograrse, en gran medida, por el fortalecimiento de los lazos de esta instituci\u00f3n con el sector privado, que demandaba de profesionales calificados en diversas \u00e1reas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn hito en la historia del Instituto Polit\u00e9cnico Loyola ocurri\u00f3 en el a\u00f1o escolar 1994-1995, al inscribirse las primeras alumnas en esta instituci\u00f3n, siendo su primera egresada de agronom\u00eda la muy querida Jeimy Jim\u00e9nez Brito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn el \u00faltimo cap\u00edtulo, titulado \u201cVocaci\u00f3n de Crecimiento\u201d, el autor documenta lo ocurrido en el Loyola durante el per\u00edodo 2000-2018.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cDando continuidad al proyecto jesuita de hacer de la educaci\u00f3n un instrumento de desarrollo integral, durante esos dieciocho a\u00f1os se hicieron enormes esfuerzos para hacer del Loyola un centro acad\u00e9mico del nuevo siglo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSin duda, el momento culminante de esos empe\u00f1os ocurri\u00f3 en el a\u00f1o 2008, cuando el querido Loyola se convirti\u00f3 en el \u201cInstituto Especializado de Estudios Superiores Loyola\u201d. Con esa nueva identidad este centro educativo otorga ahora grados en cuatro menciones, a saber, electricidad, agro-empresa, industria y redes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHoy, sesenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s de iniciarse la vida de esta instituci\u00f3n, a la cual quiero y a la cual agradezco, me siento especialmente honrado de se me haya brindado la oportunidad de presentar este importante libro, escrito por el padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez, el cual recoge la vida y peripecias de lo que \u00e9l llama con mucha propiedad, una escuela modelo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor ese v\u00ednculo especial que me une al querido Loyola, pido su venia para resaltar algunos eventos que el autor del libro menciona en diferentes cap\u00edtulos y en los ap\u00e9ndices.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn primer lugar, de las aulas de esta instituci\u00f3n han egresado miles de profesionales que han hecho aportes tangibles al desarrollo de los sectores productivos nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNo exagero al decir, en el campo propiamente agr\u00edcola, que, desde sus inicios, en la finca experimental del Loyola se tom\u00f3 en serio la investigaci\u00f3n agr\u00edcola.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cComo muestra, tenemos los primeros h\u00edbridos y variedades mejoradas que surgieron de las investigaciones pioneras del profesor Andr\u00e9s Vloebergh, labor que fue continuada por el profesor Pedro Comalat Rodes y otros cient\u00edficos de esa escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn esa misma direcci\u00f3n debemos destacar la gigantesca labor investigativa y docente de los profesores Eugenio de Jes\u00fas Marcano y Julio M. C\u00edcero.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl padre C\u00edcero deja un legado imperecedero con el Arboretum Loyola, creado el 4 de mayo de 1979, justo al lado de estas edificaciones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAsimismo, de nuestras aulas han salido varios ministros de agricultura, as\u00ed como destacados servidores p\u00fablicos de ayer y de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEsos egresados del Polit\u00e9cnico Loyola han hecho aportes de mucha importancia a la sociedad dominicana en sus respectivas \u00e1reas de competencia, como tambi\u00e9n en el \u00e1mbito de la formaci\u00f3n de una ciudadan\u00eda responsable y apegada a valores \u00e9ticos y morales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se\u00f1oras y se\u00f1ores:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAl tiempo de felicitar al padre Jos\u00e9 Luis S\u00e1ez por haber escrito este importante libro, quiero expresar mi deseo de que el mismo se convierta en un referente para las generaciones futuras, en particular en lo que respecta al aporte realizado por los padres jesuitas y el Instituto Loyola a la educaci\u00f3n superior para el desarrollo integral de la sociedad dominicana\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santo Domingo. &#8211;El ex presidente Hip\u00f3lito Mej\u00eda destac\u00f3 el papel protag\u00f3nico en la educaci\u00f3n t\u00e9cnico vocacional y en la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, realizados por la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas desde su instalaci\u00f3n en el pa\u00eds en 1934, al presentar el libro \u201cInstituto Polit\u00e9cnico Loyola, sesenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s\u201d \u201cLa vida y peripecias de una escuela modelo\u201d [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":104590,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[13,5,3],"tags":[],"class_list":["post-104589","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-destacadas","category-nacionales","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104589","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=104589"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/104589\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/104590"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=104589"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=104589"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/informativoaldia.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=104589"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}